Administramos propiedades bajo un sistema definido que integra análisis comercial, ejecución operativa y supervisión financiera continua.
Nuestro enfoque prioriza estabilidad, rentabilidad y control
De Alba opera bajo una estructura directiva dividida en dos áreas estratégicas: Operaciones y Gestión Comercial.
Este esquema permite que cada propiedad sea administrada con enfoque técnico, control operativo y visión de crecimiento sostenido.
Nuestra operación como marca se encuentra en su tercer año de consolidación, respaldada por una trayectoria previa en la gestión de propiedades en plataformas como Airbnb durante más de una década.
La gestión de De Alba se estructura en dos áreas complementarias que integran operación profesional y estrategia comercial especializada.
Responsable de la gestión integral de las propiedades y de la supervisión de los procesos operativos.
Esta dirección aplica estándares propios de la administración hotelera a cada unidad gestionada, garantizando:
La dirección operativa está liderada por un profesional con formación en hotelería por la Universidad San Ignacio de Loyola y experiencia en gestión de establecimientos hoteleros, trasladando criterios formales de administración al modelo de alquiler vacacional.
Encargada del posicionamiento, optimización y rendimiento financiero de cada propiedad.
Esta área supervisa:
La dirección comercial cuenta con amplia experiencia en alquileres vacacionales y más de una década en atención al cliente, integrando análisis estratégico y experiencia del huésped como parte central del modelo de gestión.
La estructura directiva se apoya en un equipo especializado que garantiza continuidad y respaldo operativo:
Cada área cumple funciones definidas dentro de un esquema organizado de trabajo, permitiendo una operación estable y controlada.
En De Alba entendemos que una propiedad debe administrarse como un activo estratégico.
Nuestro modelo integra:
Más que administrar espacios, gestionamos activos con visión de largo plazo.